Las mujeres indígenas más que portadoras de tradiciones; son las arquitectas de nuestra historia, las custodias de la Madre Tierra y las poseedoras de una sabiduría que el mundo necesita hoy más que nunca.
La fuerza de su espíritu es la raíz que nos sostiene.
Hoy, y todos los días, reconocemos su labor incansable por preservar nuestra cultura, nuestras tradiciones y nuestra lengua.
¡Gracias por ser la raíz, la fuerza y la sabiduría que sostiene al mundo!